Esta realidad supone la necesidad de una concepción y planteamiento nuevo y, en cierto modo, distinto de los procesos de enseñanza y aprendizaje, de la forma de construcción del conocimiento, a la cual los docentes no deben ser ajenos. Ello conlleva más ventajas que inconvenientes como, por ejemplo, una mayor autonomía y libertad para el alumnado elija lo que realmente le gustaría aprender y/o considera útil en su vida, cuándo y dónde hacerlo, etc. en donde, como es evidente, el espacio y el tiempo ya no son variables significativas y limitantes como lo fueron en el pasado.
Puedes ampliar esta idea en:
http://www.uv.es/~econinfo/consupro/3e.htm
http://www.educar.org/articulos/educacionvirtual.asp


